El brief no es un formulario largo ni una reunión de exploración. Es la información mínima que necesitamos para decirte qué conviene hacer, cuánto tarda y cuánto sale. Si nos llega completo, respondemos en el día. Si no, te vamos a hacer estas mismas preguntas, así que mejor traerlas resueltas.
Los cinco datos
- Qué necesitás. Un video, una campaña de imágenes, un avatar o contenido mensual. Si no sabés cuál, decinos qué querés que pase y lo resolvemos nosotros.
- Para dónde. Instagram, TikTok, YouTube, TV o vía pública, web. Cambia el formato, la duración y el ritmo de la pieza.
- Cuánto dura o cuántas piezas. 15, 30, 60 segundos; 6, 12, 24 imágenes; 8 o 20 piezas por mes. Un rango alcanza.
- De qué se trata. Tu producto, tu marca, un lanzamiento o un evento. Con dos líneas nos arreglamos.
- En qué tono. Premium, cercano, divertido, institucional. Una palabra orienta más que un párrafo.
Lo que no hace falta todavía
El guion, la música, el logo en alta, las fotos del producto. Todo eso se pide después, cuando ya aprobaste el rumbo. Un brief que llega con el guion escrito suele necesitar que lo reescribamos para el formato; mejor arrancar con la idea.
Qué referencia sirve de verdad
Un link a una pieza que te guste, con una línea que diga qué te gusta de ella: la luz, el ritmo, el tono de la voz, el cierre. Tres referencias así valen más que una carpeta con cuarenta. Y una referencia de lo que no querés parecer ahorra una ronda de ajustes entera.
Qué recibís de vuelta
Una propuesta corta con el enfoque sugerido, el tiempo de entrega y el costo. Si cierra, fijamos fecha y arrancamos por la dirección: guion, referencias visuales y boceto de cada toma, para que apruebes antes de que se renderice un solo frame.
Si querés ir más rápido, el armador de brief de la home te hace estas cinco preguntas y nos manda la respuesta por WhatsApp. Tarda un minuto.